recentposts

Matar a Uribe, la misión fallida del congresista Sergio Marín

Bogotá, - Más de una vez Carlos Alberto Carreño Marín se ha encontrado con Alvaro Uribe en los pasillos del Capitolio. No se evitan el saludo como si en el pasado no hubiera pasado nada. Diez años atrás eran enemigos a muerte. A punta de bombardeos y operaciones por tierra y ríos, la Seguridad Democrática había logrado mermar significativamente a las Farc en los siete años de gobierno Uribe. La lista de bajas era grandes y significativas, encabezadas por comandantes como Raúl Reyes y el Negro Acacio y mucho guerrilleros de base. Las deserciones se multiplicaron y liberaciones exitosas como la de Ingrid Betancourt y los tres contratistas norteamericanos, secuestrados durante casi siete años, dieron señales que la fuerza militar se había hecho cada vez más contundentes.

Getty Images
COMPÁRTA ESTE POST


En las montañas colombianas, donde permanecía protegido por varios anillos de seguridad, el Mono Jojoy, comandante del Bloque Oriental y cabeza militar de las Farc, no pensaba quedarse quieto esperando bombardeos y nuevos golpes. Trazó un plan con un único objetivo: liquidar al Presidente Alvaro Uribe vía el envenenamiento. La idea empezó a fraguarse en el 2009. Designó un responsable: Sergio Marin.

Jojoy compartió su plan con uno de sus subalternos más apreciados dentro del Bloque Oriental, Carlos Antonio Losada. Los correos los encontró el ejército en el computador que sobrevivió al bombardeo del 23 de septiembre de 2010 en el que el comandante de las Farc murió.

Estaba claro. El escogido fue Sergio Marín, un guerrillero del mismo Bloque, para que “encabece a un comando con la única y exclusiva misión de eliminar físicamente al paramilitar de la Casa de Nariño con el personal que sea necesario y demás medios”.

Marin había ingresado a las redes urbanas de las FARC en 1996, a los 18 años por intermedio de Losada quien comandaba el Frente urbano Antonio Nariño. En ese momento era un aventajado estudiante de Economía de la Universidad Nacional que entró a reforzar la línea ideológica de las Farc más que la militar. Nunca se consideró un hombre de guerra sino arraigado en la lucha popular comprometido en el trabajo de masas del Bloque Oriental.


Las condiciones personales y la formación de Sergio Marin lo llevaron a ser uno de los tres guerrilleros escogidos para infiltrarse en el círculo de confianza del Presidente Uribe. Y lo logaron. Alcanzaron a asistir a un Consejo comunitario en Córdoba. Tenían el veneno listo para colocárselo en la en la comida pero al final no lo pudo hacer.




Frustrado este intento entró en operación un plan B.

Concluido su segundo período presidencial, Alvaro Uribe decidió quedarse en Colombia y combinar su vida entre su finca de Rionegro y Bogotá. La política siguió rondándolo y más que intervenir com

o vicepresidente pronto tomó distancia de su sucesor Juan Manuel Santos a quien ayudó a llegar al poder, para dedicarse a cimentar el partido Centro Democrático. Para garantizar su seguridad en Bogotá , el gobierno le organizó la vivienda en el Centro de Estudios Superiores de la Policia –Cespo- , en la zona de Suba. Las Farc entonces, y también como estrategia de Jojoy, se propuso ingresar a las instalaciones de Cespo en la localidad de Suba. En este propósito contaban con un aliado: el narcocraficante Daniel, el Loco Barrera, con quien los unía la obsesión por liquidar al Uribe

Foto tomada de la Revista Semana

El presupuesto para la operación era mayúsculo. Liquidar a Alvaro Uribe costaba USD$32 millones de los cuales la guerrilla estaba dispuesto a aportar USD $ 3 millones, tal como lo confirma el correo octubre del 2009 obtenido del computador de Jojoy y divulgado por las Fuerzas Militares en el Informe Génesis.


Foto tomada de Revista Semana

“Traficante Barrera el “Loco” nos informa y pregunta a través de correo por medio de Gentil comandante del Séptimo Frente (Gentil Duarte hoy en las disidencias de las Farc) , que está planeando dar de baja a Uribe, le vale 32 millones de dólares, que en cuanto le podemos ayudar. Respondí a través del mismo que con 3 millones de dólares, pensando que la conseguimos con ellos mismos”. La relación con el Loco Barrera la empezó el Mono Jojoy a través de un sobrino suyo, cercano al narco.

La relación del narcotraficante Barrera con las Farc prosperó, tal como lo evidencia otro correo. “Barrera tiene casa en Bogotá. Trabaja con $2.000 millones. Ha sido viejo amigo de las Farc. Compra en el Caguán, Guaviare y Meta. Es el compra camionetas para nosotros y nos presta plata para los mismos negocios. Nos ha ayudado con inteligencia a conseguir más de $5.000 millones. Lo considero leal con nosotros”.

El intento criminal falló. El esquema de seguridad de Alvaro Uribe se había vuelto infranqueable.

La vida de Sergio Marín en la guerrilla continuó. Una vez desaparecido el Mono Jojoy, al lado del comandante Carlos Antonio Losada, enfocada más al trabajo con las comunidades que en el terrreno militar. Su capacidad política lo llevó a formar parte, muy desde el comienzo, en abril del 2013, de la Mesa de Negociaciones de La Habana. Fue escogido para formar parte de los 101 exguerrilleros que conformaron la junta política del Partido Fuerza alternativa de los comunes y luego formó parte de la lista para Representantes a la Cámara por Bogotá.

No estaba entre sus planes llegar al Congreso. Quien estaba previsto para ocupar la curul era Byron Yepes, otro compañero del Bloque Oriental pero una enfermedad lo inhabilitó. El llamado a reemplazarlo, por seguirlo en la lista fue Sergio Marín, quien el 26 de julio asumió la representación del partido Farc. Allí ha tenido que estar cara a cara con el senador Alvaro Uribe, a quien hace casi diez años intentó liquidar, igual que él, como cabeza del gobierno que emprendió la más dura lucha militar contra la guerrilla y el Bloque Oriental, del cual formaba parte Marin, quien también sobrevivió a más de un bombardeo.

Con información de EFE y AP



MCN.COM.CO no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Este medio se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.